Cómo identificar y gestionar la ansiedad o el miedo asociado si estas a punto de jubilarte (2 años)

¿Cómo identificar y gestionar la ansiedad o el miedo asociado si estas a punto de jubilarte? (2 años)

Escucha el audio de este contenido aquí


 

 

 

¿Nuestra jubilación es un periodo de la vida que muchas veces idealizamos, ese tiempo en el que por fin tendremos una casa a la orilla del mar y descansaremos haciendo las cosas que nos apasionan todos los días. Pero entonces, ¿por qué cuando estamos tan cerca empezamos a sentir ansiedad y algo de miedo? ¿Por qué si la casa en la playa y los viajes interminables están a la vuelta de la esquina no nos sentimos tranquilos? Incluso si hemos hecho una buena planeación financiera y tenemos clara la manera en que vamos a retirarnos, seguimos sintiéndonos intranquilos en algunos momentos.

Muchas veces la respuesta a esta pregunta se encuentra en el cambio. Llevamos tantos años en nuestra etapa productiva que cuando estamos tan cerca de jubilarnos empezamos a sentir ansiedad y miedo. Y claro, si aún nuestra estrategia para el retiro es incierta sentiremos estas emociones con mayor intensidad.

Independientemente de nuestra situación financiera en algún momento nos sentiremos intranquilos, no necesariamente porque nuestra jubilación no sea una etapa positiva de nuestra vida sino porque nos damos cuenta de todo lo que esta por cambiar y lo nuevo siempre será atemorizante. En este blog te contaremos algunas estrategias que te pueden ayudar a atravesar estos momentos.

Primero, el miedo más común al que podrías enfrentarte es el miedo a abandonar tu rutina y tener que construir una nueva. Te preguntarás ¿qué voy a hacer ahora con mi tiempo?, ¿cuál será mi motivación para salir de la cama todos los días? y aún más complejo ¿en dónde encontraré mi valor ahora?

Como todo gran problema en la vida lo más inteligente por hacer es dividirlo en pequeños problemas que tienen soluciones sencillas y que casi sin darnos cuenta nos llevan a derrotar a ese monstruo del problema original que nos parecía tan imposible de resolver. Ya decían nuestras abuelas con gran sabiduría “divide y triunfarás”.

Es por esto que el primer paso será reconectar con aquellas actividades que añorabas poder hacer cuando soñabas con tu jubilación. Estas podrían ser tan variadas como ir a cine, viajar por el mundo, dormir hasta tarde un martes, pasar más tiempo con tu familia, probar por fin ese restaurante del que te hablaban todos tus amigos, mudarte o incluso escribir un libro (de este último hablaremos un poco más adelante).

Entonces con esta lista de actividades tendrás una pista de que podrías hacer con tu tiempo cuando el momento de jubilarte llegue. Ya no te sentirás ansioso por la incertidumbre, sino que verás con ilusión el momento de hacer todas estas cosas. Pero ¡cuidado!, hacer esta lista no te resolverá todo en un solo paso.

Principalmente porque habrá muchas de ellas que serán cortas y efímeras y algunas que no veremos posibles por nuestra situación actual. Entonces nuestra recomendación es, que si bien todas estas actividades cortas y sueños grandes son muy importantes para motivarte en la construcción de esta lista debes concentrarte también en encontrar actividades de largo plazo que pesen en el tiempo y que puedan calmar tu ansiedad al tiempo por venir y su incertidumbre.

Y es aquí donde retomamos nuestra idea de escribir un libro. Este es un ejemplo perfecto de una actividad que te motivará a levantarte de la cama todos los días, una actividad que tiene peso en el tiempo y que te puede dar la sensación de productividad que tanta ansiedad te da perder. Podrías escribir tus memorias y disfrutar el proceso de revisitar los momentos importantes de tu vida o incluso podría ser el momento perfecto para escribir esa historia que lleva en tu cabeza años pero que jamás tuviste el tiempo necesario para materializar.

En resumidas cuentas, el primer paso es soñar. Date el espacio de fantasear con eso que se acerca de manera inevitable, sueña grande pero también sueña pequeño, sueña con los detalles simples de la vida como dormir hasta tarde un jueves y aprovechar por fin el descuento del cine por ir a las funciones de la mañana un miércoles. Deja que tu creatividad vuele y en este lugar de ilusión sentirás como se disipan al menos por un rato tu ansiedad y tus miedos.

Te preguntarás ¿y ahora cómo llego al segundo paso? Por qué tú y yo sabemos que esa ilusión pasará, que volverás a la rutina y aunque revisitar tu lista puede ayudarte jamás resolverá ella sola tu ansiedad y el miedo que sientes. Ahora es tiempo de apelar a tu racionalidad, porque el corazón es poderoso a la hora de motivarnos, pero la razón es aún más poderosa a la hora de disciplinarnos.

El segundo paso sería también uno de los dichos de nuestras abuelas, “en vez de preocuparte empieza a ocuparte”. Así que manos a la obra, empieza a planear de manera más aterrizada como será tu jubilación. ¿Qué papeleo necesitas empezar a adelantar? ¿De qué manera puedes ahorrar el dinero que te hace falta para tus planes? ¿Quieres retirarte al 100% cuando llegue tu edad de jubilación? ¿O por el contrario preferirías seguir trabajando para continuar con tu ahorro o resolver asuntos del pasado? ¿Dónde te gustaría vivir? ¿Qué tienes que hacer si la respuesta a la pregunta anterior implica que tienes que mudarte en el futuro?

En fin, siéntate y empieza a aterrizar la logística de todo lo que soñaste y cuando llegues a un sueño grande que se vea imposible no te desanimes, recuerda que aún tienes tiempo para organizarte y que igual en tu lista encuentras muchos sueños más, que 100% lograrás materializar. No te aferres a la idea de que solo con los sueños gigantes se vive feliz muchas veces en los sueños de detalle está la verdadera alegría.

Y para terminar llegamos al tercer paso, porque dos era muy poquito y cuatro demasiado. Y también en el fondo, porque sin conectar nuestro corazón y nuestra mente es imposible que encontremos una verdadera calma en los momentos de miedo y ansiedad. El tercer paso está en encontrar tu valor en ti mismo. Date el tiempo para conocerte a fondo antes de llegar a tu jubilación. Pregúntate de manera sincera cuáles son tus gustos, las cosas que no te gustan, las personas que más aprecias, tus fortalezas, tus debilidades, tus talentos, tus logros y todo aquello que hace de ti la persona que eres hoy. Date el espacio para descubrir que tu valor no se encuentra en la productividad del trabajo o en la rutina que llevas en tu día a día, sino que tu valor está en ti en todo eso que solo tu puedes ofrecerle al mundo y por lo que seguramente todos los que te rodean y te aprecian agradecen infinitamente.

Sabemos que igual el proceso de jubilación es complicado, que puede asustarte y generarte ansiedad. Que como decíamos al principio parece un monstruo al que no sabemos enfrentar. Pero tranquilo, no estas solo. Todos pasaremos por ahí algún día y seguramente si logras activar tu corazón y tu razón para que trabajen en conjunto estas y todas las estrategias que existen para lidiar con la ansiedad y el miedo a jubilarnos serán una gran compañía en el proceso.

Scroll al inicio